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Las tendencias en diseño cambian con rapidez en los terminales móviles. Primero fueron las pantallas grandes. Aunque costó algo de trabajo adaptarse a ellas, han supuesto la directriz fundamental para los fabricantes desde entonces. Ese entonces se sitúa en torno al año 2014. Después, la otra gran tendencia ha sido la de maximizar el tamaño de la pantalla en relación a los marcos, a la que hay que sumar la adopción de materiales nuevos.

El parámetro screen to body ratio, o relación entre pantalla y cuerpo, se ha convertido en una de las métricas imprescindibles para caracterizar a una pantalla móvil, junto con la resolución, la tecnología del panel o el tipo de cristal protector. Incluso hay diseños en los que las cámaras frontales se han hecho retráctiles para que no roben espacio en el frontal. Es una solución, no obstante, que va en contra de la facilidad de uso y la simplicidad.

Tendencias que están imponiéndose

El uso del cristal como material para la carcasa es otra de las elecciones preferidas de los fabricantes para conferir a los terminales un aspecto premium. El cristal permite jugar con colores de la carcasa al ser perfectamente visibles gracias a la transparencia de este material considerado como noble y apreciado por los usuarios.

Lo retro es otra de las tendencias que se adoptan con asiduidad por parte de los fabricantes. El diseño industrial de antaño tiene una gran aceptación por parte de los usuarios, aunque sin renunciar a los avances tecnológicos de ahora. Precisamente este es otro reto de los fabricantes: reinterpretar el diseño retro a partir de las posibilidades de la tecnología actual.

A estas tendencias hay que sumar otras corrientes como el minimalismo y la sencillez. De hecho, los elementos de diseño persiguen que el móvil se reduzca prácticamente a la pantalla en la medida de lo posible. Es inevitable tener que integrar elementos tales como las cámaras o el sensor de huella, pero a la hora de hacerlo la prioridad es que sean lo menos evidentes como sea posible.

Las baterías de alta capacidad son otra de las tendencias del momento. Por lo pronto es la única manera de que la autonomía alcance el día completo de trabajo e incluso más. Entre 3.500 mAh y 4.000 mAh son las cifras que se barajan para los terminales que quieren estar entre lo mejor dentro de este apartado.

Y, por supuesto, la IA, que facilita tareas como la captura de fotos mediante el reconocimiento de las escenas para adaptar los parámetros de la cámara a lo que estamos fotografiando y obtener resultados óptimos sin necesidad de una edición posterior.

Sencillez por encima de todo

La sencillez es fundamental de cara a que los usuarios integren el uso del móvil en su día a día. El reto por parte de los fabricantes es hacer que esta sencillez no tropiece con la tecnología por el camino. De momento, las soluciones tecnológicas casi siempre lo permiten. Por ejemplo, es posible hacer que las cámaras frontales estén dentro del terminal y se desplieguen solo cuando hay que usarlas. Es una solución que maximiza la relación pantalla/cuerpo, pero que introduce un elemento de complejidad añadido y un tiempo de espera, así como un elemento susceptible de averiarse.

El notch o ceja, por el contrario, puede parecer una solución menos elegante que llevar las cámaras al interior del terminal. Sin embargo,esta integración introduce una complejidad añadida sobre la sencillez del notch, así como elementos móviles y mecánicos adicionales. La tecnología de las cámaras retráctiles es mejor y más elaborada, pero la del notch es más sencilla tanto en el uso como en la implementación.

Honor 8X, un compendio de tecnología y estética limpia

Precisamente estos detalles son los que ha aplicado Honor en la construcción y diseño del Honor 8X. Estamos ante un terminal muy cuidado, donde las decisiones tecnológicas han estado supeditadas en la medida de lo posible a la sencillez y la estética del terminal. Por lo pronto, la relación pantalla/cuerpo llega al 91%. Es una cifra excelente que se consigue gracias al uso de tecnologías como COF (Chip On Film) para componentes como las antenas. Frente a la tecnología COG (Chip On Glass), permite reducir el grosor de la barbilla (el borde inferior) unos 2 milímetros.

De hecho, el borde inferior es de solo 4,25 mm. Esos dos milímetros son un ejemplo de tecnología aplicada para mejorar y simplificar el diseño. El notch se conserva a falta de soluciones tecnológicas óptimas para reemplazarlo, aunque su tamaño se ha reducido al mínimo.

La pantalla es de 6,5″ de diagonal, aunque su manejo es similar al de un terminal de 5,5″ gracias a sus bordes ultradelgados. De este modo, se sigue la tendencia de las pantallas grandes, pero sin comprometer la experiencia de uso.

Las ópticas traseras están dispuestas de un modo tal que tienen la apariencia de una cámara retro. El doble color de la parte posterior ayuda a reforzar esa apariencia de cámara de fotos, aunque sin renunciar a la estética de un terminal moderno con cubierta de cristal. Se trata de nada menos que 15 capas de cristal, que en el lateral izquierdo dejan paso a una textura antideslizante para agarrar el móvil con firmeza.

La cámara trasera es de 20 Mpx y apertura F1.8. Además, incorpora el modo Noche para capturar escenas nocturnas con tiempos de exposición equivalentes de varios segundos sin que la imagen aparezca movida. Los modos de simulación de apertura, profesional o HDR también están presentes, como es habitual en Honor.

La Inteligencia artificial se usa tanto en la cámara posterior como en la frontal de 16 Mpx para obtener fotografías óptimas sin preocuparnos por los ajustes de la cámara. Esta IA identifica hasta 22 categorías y 500 escenarios. Es útil tanto en la cámara trasera, como en la frontal para que los selfies estén correctamente iluminados, especialmente a contraluz. La IA repercute directamente en la facilidad de uso, eliminando la necesidad de pensar si estamos haciendo las fotos correctamente.

La pantalla también ofrece diseño 2.5D, otro elemento interesante integrado en terminales de gama alta que contribuye a dar un acabado premium sin que el precio deje de estar dentro de las posibilidades de los usuarios millennials.

Al servicio de la funcionalidad

Una pantalla grande está asociada a usos muy diversos, incluyendo actividades como el gaming o el visionado de películas y contenidos multimedia. Son tareas habituales en el público al que va destinado este terminal: usuarios jóvenes que recurren al terminal para prácticamente todo, desde comunicarse a jugar pasando por ver contenidos multimedia o escuchar música.

El jack de audio está presente, de hecho. Lo habitual en los diseños actuales es eliminarlo, pero sigue siendo de gran utilidad para usar los auriculares que ya se tengan sin necesidad de comprar otros inalámbricos o emplear un dongle USB-C a jack de audio. Además, los usuarios más jóvenes y millennials aprecian unos buenos auriculares para escuchar música, aunque sean con cable y grandes. Y en muchos casos ya tendrán unos como parte de su arsenal tecnológico. Además, la calidad de los auriculares de cable es mayor en general que la que se obtiene con inalámbricos.

Una audiencia sensible al desembolso económico precisa de una política coherente de aprovechamiento de lo que se tenga. Y el Honor 8X está diseñado con esta audiencia en mente. No se hacen alardes tecnológicos por el mero hecho de alardear o tener lo último. Lo último tiene sentido si está alineado con la funcionalidad.

Rendimiento sensato

El rendimiento está también dimensionado de un modo equilibrado. El procesador es un Kirin 710, suficiente para rendir con solvencia en todo tipo de aplicaciones y con un comportamiento en juegos también equilibrado gracias al propio chip gráfico y a GPU Turbo, la tecnología de optimización de Honor para la aceleración gráfica.

La RAM de 4 GB y opciones de almacenamiento de 64 GB y 128 GB redondean un escaparate tecnológico muy completo, perfectamente dimensionado para la audiencia de este terminal. La política de precios está igualmente pensada para una perfil sensible con los desembolsos económicos. Es una audiencia que “no se casa con nadie” y sabe muy bien lo que quiere. Que es básicamente todo, o la mayor cantidad de “todo” que se pueda tener por un precio acorde con la economía de cada uno.

La batería de 3.750 mAh está dentro de lo que marcan las implementaciones actuales. Es una capacidad elevada idónea para usar el terminal todo el día sin preocuparse de cuánta energía tendremos disponible al final de la jornada, aunque se prolongue de madrugada.